viernes, 17 de octubre de 2008
Actividades casi ilegales
Nuestro querido país tiene la particularidad de tener actividades “casi ilegales”.
Actividades que en cualquier país de verdad, son indiscutiblemente ilegales y calificadas de faltas o delitos; en nuestro país con simplemente “casi”.
¿y por que digo esto?
Porque lamentablemente nuestras normas y leyes tienen una redacción única, pero al momento de su ejercicio (por alguna extraña razón) se aplican de acuerdo al sujeto y el contexto. Veamos algunos ejemplos:
Protagonizar una pelea o disturbio en cualquier espectáculo público (cines, teatros, etc) implicaría para cualquiera de los mortales, una serie de consecuencias civiles y penales que casi nadie se atrevería a discutir. Y no digo nada, si el mencionado hecho incluyera armas.
Una verdad absoluta, legal y éticamente hablando, ¿verdad?
No obstante, algunos individuos de nuestra sociedad, en el contexto de estadios y canchas de fútbol tienen alguna especie de excepción a la regla.
Para que los uruguayos podamos circular por las calles y rutas de nuestro país, deben tener el vehiculo en buenas condiciones (con chequeos técnicos obligatorios), conocer y respetar las normas de tránsito, contar con un seguro contra terceros, ser mayor de edad y poseer habilitación para conducir.
No obstante, algunos ciudadanos que se dedican a algunas actividades particulares, tienen algún tipo de inmunidad a todas estas normas. Pueden circular en medios de trasportes inadecuados y que no pasarían ninguno de los chequeos técnicos. Pueden circular por las calles sin importar el sentido que esta indique. Pueden circular por cualquier senda de la misma, incluso generando caos en el tránsito. Pueden parar en segunda fila, incluso dejarlo solo generando posibles peligros para terceros. Y si, lo mas increíble, pueden ser conducidos por personas que menores de edad.
Si, si, en un 90% me estoy refiriendo a los carros que circulan en nuestro país.
Para instalar un comercio, los ciudadanos de nuestro país deben obtener un conjunto de registros y autorizaciones necesarios para ejercer la actividad. Los bienes a comercializar deben tener un origen legal y la comercialización debe quedar registrada en una factura. Asimismo con la venta de estos bienes se adquiere la obligación del pago de impuestos.
No obstante, existen ciudadanos de este país que tienen algún tipo de excepciones por el cual le es permitido instalar comercios para venta de bienes provenientes del contrabando. También existen otros que no tienen la obligación del pago de impuestos sin que la actividad esté exenta (según la ley, eso sería evasión). Existen otros que tienen el privilegio de tener costosos sistemas de facturación que le “calculan mal” el pago de impuestos y ese “error” no califica en el delito de evasión (¿la ley contempla esos “errores” como excepciones?, creo que no).
De estas actividades “casi ilegales” podríamos seguir escribiendo, al punto de hacer un libro. ¿Verdad?
Las leyes son únicas para todos los ciudadanos de la República. ¿Verdad?
Bajo la ley, los ciudadanos del Uruguay tienen los mismos derechos y responsabilidades. ¿Verdad?
¿Alguien me puede explicar donde están escritas todas estas excepciones que les habilita a los distintos poderes del estado a ejercer las leyes de acuerdo a la actividad, clase social, credo, raza, lugar donde vive, coyuntura social donde se crió y vive, etc?
Lo más triste, que esta poco ética forma de proceder dentro de nuestra sociedad, es vista por todos nosotros, con una naturalidad e indiferencia que resulta alarmante. Nos han acostumbrado a verlo como lógico y normal
Estimados, si de una buena vez, en la ROU, la ley no es única y aplicada por igual a todos los ciudadanos; indefectiblemente no vamos a dejar de ser, simplemente una República Bananera, en lugar de ser la “Suiza de América” que nuestra “historia oficial” nos ha contado y tratado de hacernos creer.
Una crónica más de nuestro Uruguay pacato, careta e hipócrita.
lunes, 13 de octubre de 2008
Atrapados en el tiempo
Una cadena de televisión decide mandar a un experimentado periodista y su equipo, para cubrir dicho suceso. El plan original implicaba que el periodista llegara, hiciera la cobertura y retornara a su ciudad en el mismo día.
La trama comienza a desentrañarse con la no aparición del animal en el día indicado. Frente a este hecho, el protagonista intenta regresar a la ciudad para volver al otro día. Su plan se ve frustrado por una tormenta de nieve y obliga al profesional a quedarse al menos un día mas en el pueblo.
A la mañana siguiente, se levanta temprano con la intención de retomar su trabajo. Durante el transcurso de su jornada, se da cuenta que comienza a vivir exactamente lo mismo que vivió el día anterior. Lo más curioso es que solo él nota esa particularidad. Todo el entorno vive ese día como si fuera todo por primera vez.
Tras repetir esta vivencia un día tras otro, el periodista decide tomar una medida drástica que ponga fin a la incomoda situación de vivir cada día, el día anterior.
Obviamente no voy a contar toda la película, simplemente usarla como ejemplo para el siguiente exposición.
Por lo menos para mi, y me gustaría contar con el aporte de los lectores; vivir en Uruguay da toda la sensación de estar “atrapados en el tiempo”. Me levanto cada mañana de mi vida y a grandes trazos vivo exactamente lo mismo que el día anterior.
En los últimos 25 años, he soportado múltiples campañas políticas, diferentes líneas de pensamiento ejerciendo el poder, iniciativas, proyectos, regulaciones, desregulaciones, blah, blah, blah …¡¡¡pero me levanto cada mañana y veo que vivo en el mismo Uruguay de hace 25 años!!!
La educación, el sistema de salud y la seguridad pública, entre otros, han sido un punto de agenda obligado, de todo quien tuvo pretensiones electorales y ostentó el poder. Es casi increíble pues, que ya bien entrado el Siglo XXI, sigamos persiguiendo soluciones a los mismos problemas coyunturales que teníamos en la época que yo era adolescente.
¡Y de nuestra clase política que decir!
Frente a la menor oportunidad de hacer “opiniología” (sin importar el tema), hace más de 20 años que veo las mismas caras, repitiendo el discurso del caso, ya sea si el “opinólogo” ocupa el lugar de gobierno u oposición. Sinceramente si sumamos las horas de televisión y radio semanales que ocupan respondiendo a opiniones de sus rivales mas las horas que dedican a escuchar a sus rivales y preparar sus respuestas, me pregunto …
¿Cuántas horas semanales dedican a hacer el trabajo?
Analicemos algunos otros temas más triviales.
Una de las principales causas de muerte de nuestro país, son los accidentes de tránsito. Este flagelo, tiene casi la misma antigüedad de los problemas mencionados anteriormente. Y como con el resto de los casos, cuando pongo el informativo de las 20:00 y vuelvo a vivir “el día de la marmota” de ese este tema.
Se ha intentado bajar los límites de velocidad, aumentar controles, circulación con elementos obligatorios de seguridad (cinturón de seguridad, luces encendidas, etc), y demás medidas paliatorias. Y me pregunto… ¿Cuál ha sido el resultado obtenido? ¿No será hora de hacer algo en serio?
Hagamos la siguiente reflexión.
En nuestro país existen en las manos de los uruguayos, casi la misma cantidad de armas de fuego (registradas y no registradas) que de automóviles. Sin embargo, los segundos matan mas personas que las primeras.
¿No será momento que obtener una libreta de conducir sea tan o mas estricto que el porte de un arma?
Siendo más triviales aun, analicemos una necesidad básica de todo ciudadano, como lo es trasportarse de un lugar a otro. Salvo tener ómnibus mas nuevos, ¿en que se hemos mejorado?
Me subo a un medio de transporte de pasajeros (urbano o interurbano) y vuelvo vivir “el día de la marmota”. Este servicio sigue padeciendo de las mismas limitaciones que hace 25 años atrás. Ir de mi casa al trabajo, me sigue tomando el mismo tiempo (o mas) que antes y las opciones para hacerlo son casi las mismas.
El mundo evolucionó y complemento su servicio urbano de ómnibus con trenes rápidos, subterráneos, minibuses (o taxies compartidos) e inclusos transportes fluviales cuando lo haya ameritado. ¿Y en Uruguay? No acá seguimos viviendo igual que ayer y antes de ayer. La generación adolescente de mis hijos cuenta con los mismos medios, con los que yo contaba cuando tenía que ir a estudiar.
Y si generalizamos, la generación adolescente de mis hijos tiene exactamente el mismo país que yo tuve a su edad. Van a padecer la misma dificultad de poder completar una educación de calidad. Van a enfrentar los mismos problemas a la hora de obtener un empleo digno. En innumerables casos, van a seguir necesitando ser acogidos por sus padres a la hora de intentar formar una familia. Van a tener la misma encrucijada a la hora de decidir si se quedan en este país o emigran en busca de un futuro digno. Van y van y van … a vivir en “el día de la marmota”, casi exactamente el mismo que sus padres.
Uruguay, casi como aquel poblado de la película, espera cada 5 años que alguien le traiga soluciones y buenas nuevas. Y casi como aquel pueblo, lo que termina haciendo es continuar “atrapado en el tiempo”.
Somos un país casi sin esperanzas, basta ver el semblante del uruguayo medio … tomemos conciencia todos, impulsemos cambios, rompamos con el ciclo interminable de lo que yo llamo “vivir el día de la marmota”.
viernes, 10 de octubre de 2008
Cortinas de humo
"La cortina de humo" (en inglés "Wag the Dog"), es un largometraje americano dirigido por Barry Levinson y escrita por Hilary Henkin y David Mamet.
El filme enmarca su trama alrededor de una crisis que tiene como protagonista al presidente de los Estados Unidos.
Como toda crisis que tenga como protagonista a una persona poderosa, el objetivo principal va a ser desviar la atención en diferente dirección.
En dicha búsqueda, un asesor de Washington, en complicidad con un director de cine de Hollywood, traman un montaje mediático donde mostrar a su país envuelto en una supuesta guerra con un país enemigo.
El resultado de todo ese aparato publicitario, fue dejar a todos los ciudadanos de a pie, preocupados por una situación inexistente e ignorantes de los problemas reales.
La película tiene una mirada critica y sarcástica hacia el poder y los medios actuando mancomunadamente para torcer la realidad y manipular la opinión pública.
Cuando los ciudadanos de un país son espectadores pasivos de montajes mediáticos, aceptando tácitamente todo lo que se les exhibe, son por acción u omisión parte de importante de la construcción de una “historia oficial”.
Cuando Ud. vive en un lugar donde:
- casi no hay corrupción dentro de la política, nunca hubo corrupción en el Poder Judicial (¿recuerda que algún Juez haya enfrentado cargos frente a la justicia?),
- el tráfico de niños, la trata de blancas o la pornografía infantil es un delito casi sin antecedentes,
- nunca se enjuició y encarceló a un “capo” de la droga o del contrabando,
entonces, definitivamente su país no existe o tiene una “historia oficial” que se encarga de mostrarle otra cosa.
"El Uruguay tiene una Justicia intachable", reza el dicho. Sin embargo el tráfico de droga, el contrabando, las quiebras fraudulentas, entre tantas otras "actividades casi ilegales" (ilegales en el derecho, pero no en el hecho), han campeado impunemente en su historia y lo siguen haciendo.
El tráfico de niños, la prostitución y pornografía infantil y la trata de blancas es un flagelos a nivel mundial. Pero Uruguay es una “zona inmune” a todos esos problemas. Nos encanta escuchar “Eso aca no pasa”. Una vez mas, es mas importante no verlo que solucionarlo.
Hasta a nivel deportivo nos damos el lujo de dictar cátedra. A mis 43 años, nunca vi y apenas conozco personas que hayan visto a Uruguay logrando campeonatos mundiales o medallas de oro en fútbol. No obstante, tenemos la arrogancia de creer que nadie sabe más que nosotros y sentir que tenemos el derecho de ocupar lugares de privilegio.
Me pregunto…¿Qué hemos hecho todos estos años, que nos haga pensar y sobre todo creernos esta realidad?
Me respondo … Nada… simplemente haber sido protagonistas por acción u omisión de la “historia oficial”.
Introducción
“Un Blog políticamente incorrecto”, pretende ser un ámbito de libertad de expresión para poder hablar de todos los temas que son y han sido tabú en nuestra sociedad.
En él, trataremos los temas “políticamente incorrectos”, esos de los cuales nunca hay que hablar cuando el mismo genere pudores o controversias.
Intentaremos desenmascarar y desenmascararnos, denunciar y sacarnos las vendas de los ojos.
Buscaremos conocernos mas, enfrentar nuestras miserias y desde esa base, tratar de ser mejores.
“Caminante no hay camino …” entonces hagámosle caso a Serrat … hagamos camino al andar…
Editorial
El Uruguay es un joven y pequeño país de América del Sur. Desde su nacimiento como “país independiente” y hasta mediados del Siglo XX fue destino de inmigración de innumerables pueblos del mundo. En su cultura y folklore se pueden encontrar estilos y costumbres de pueblos tan disímiles como lo pueden ser España y Turkía.
La mixtura de pueblos y culturas que componen su “geografía” demográfica, hace del Uruguay un país muy particular. Tan particular, que es capaz de generar sentimientos tan opuestos como lo es el gran orgullo de haber nacido en esta tierra hasta el irresistible deseo de no vivir mas en él.
La fuente principal de esa polaridad de sentimientos, es lo que yo llamo “resultado de una historia oficial”. Una clase Patricia manejando el poder agnosticamente al régimen político de turno; años y años de educación “tutelada”; medios de comunicación en manos de intereses alineados con la construcción de la “historia correcta”, han dado como resultado un uruguayo tipo con una férrea voluntad de ver la realidad tan linda como les es presentada, en lugar de encontrar la que verdaderamente lo rodea.
Nuestra “historia oficial” ha logrado casi convencernos que somos diferentes al resto de América Latina. El Cuarteto de Nos, un grupo musical con un humor muy inteligente y mordaz de nuestra historia y costumbres hasta ha escrito una canción donde nos cuenta por que no somos latinos o mejor dicho … por que nos creemos que no somos latinos.
Esta “historia oficial” ha logrado el enorme objetivo de hacer que los uruguayos nos veamos todas nuestras virtudes incrementadas y en forma casi insignificantes o inexistentes todas nuestras miserias. Esa visión distorsionada de todos los uruguayos, es la que ha venido impidiendo tener el Uruguay que todos nos merecemos.
El uruguayo no le gusta que le expongan sus miserias y sus errores. Por tanto prefiere seguir repitiendo las experiencias que lo depositaron en la situación existente, antes que romper con viejas coyunturas que le permitan avanzar hacia una instancia de progreso.
El objetivo que persigue este Blog, es el de ir descubriendo causas, encontrando elementos y herramientas que nos permitan a los uruguayos correr el velo que llevamos delante de nuestros ojos, de forma de permitirnos ver el Uruguay de verdad, en lugar de la “Suiza de América” que nos construyó la “historia oficial”..
La “historia oficial” nos recomienda ser “políticamente correctos”, léase, no hables ni critiques ciertas cosas.
Política, sexualidad y religión, entre otros, son temas políticamente incorrectos de hablar en cualquier reunión o ámbito interpersonal. ¿Y eso por que? ¿Porque pueden generar discusiones y controversias? Las discusiones y controversias, con respeto y altura, generan valor, mueven estructuras, cambian coyunturas.
Por eso es que este Blog se llama “Un lugar políticamente incorrecto”. Pretende ser el ámbito de encuentro, para el análisis, el diálogo y la discusión de todos los temas que han sido tabúes o que no han encontrado el entorno de tratamiento o discusión.
¿Somos los uruguayos realmente más cultos, más educados, más solidarios, menos corruptos, menos soberbios, menos discriminatorios, etc, que el resto de nuestros hermanos latinoamericanos? ¿Lo comenzamos a analizar y descubrir juntos?
Gracias por tu visita, aporta tus experiencias y tu punto de vista; únete a la causa de mejorar nuestra querida tierra.
