viernes, 10 de octubre de 2008

Cortinas de humo


"La cortina de humo" (en inglés "Wag the Dog"), es un largometraje americano dirigido por Barry Levinson y escrita por Hilary Henkin y David Mamet.
El filme enmarca su trama alrededor de una crisis que tiene como protagonista al presidente de los Estados Unidos.
Como toda crisis que tenga como protagonista a una persona poderosa, el objetivo principal va a ser desviar la atención en diferente dirección.
En dicha búsqueda, un asesor de Washington, en complicidad con un director de cine de Hollywood, traman un montaje mediático donde mostrar a su país envuelto en una supuesta guerra con un país enemigo.
El resultado de todo ese aparato publicitario, fue dejar a todos los ciudadanos de a pie, preocupados por una situación inexistente e ignorantes de los problemas reales.

La película tiene una mirada critica y sarcástica hacia el poder y los medios actuando mancomunadamente para torcer la realidad y manipular la opinión pública.

Cuando los ciudadanos de un país son espectadores pasivos de montajes mediáticos, aceptando tácitamente todo lo que se les exhibe, son por acción u omisión parte de importante de la construcción de una “historia oficial”.

Cuando Ud. vive en un lugar donde:

  • casi no hay corrupción dentro de la política, nunca hubo corrupción en el Poder Judicial (¿recuerda que algún Juez haya enfrentado cargos frente a la justicia?),
  • el tráfico de niños, la trata de blancas o la pornografía infantil es un delito casi sin antecedentes,
  • nunca se enjuició y encarceló a un “capo” de la droga o del contrabando,

entonces, definitivamente su país no existe o tiene una “historia oficial” que se encarga de mostrarle otra cosa.

"El Uruguay tiene una Justicia intachable", reza el dicho. Sin embargo el tráfico de droga, el contrabando, las quiebras fraudulentas, entre tantas otras "actividades casi ilegales" (ilegales en el derecho, pero no en el hecho), han campeado impunemente en su historia y lo siguen haciendo.
El tráfico de niños, la prostitución y pornografía infantil y la trata de blancas es un flagelos a nivel mundial. Pero Uruguay es una “zona inmune” a todos esos problemas. Nos encanta escuchar “Eso aca no pasa”. Una vez mas, es mas importante no verlo que solucionarlo.

Hasta a nivel deportivo nos damos el lujo de dictar cátedra. A mis 43 años, nunca vi y apenas conozco personas que hayan visto a Uruguay logrando campeonatos mundiales o medallas de oro en fútbol. No obstante, tenemos la arrogancia de creer que nadie sabe más que nosotros y sentir que tenemos el derecho de ocupar lugares de privilegio.

Me pregunto…¿Qué hemos hecho todos estos años, que nos haga pensar y sobre todo creernos esta realidad?
Me respondo … Nada… simplemente haber sido protagonistas por acción u omisión de la “historia oficial”.

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